Cuando haces una foto, la imagen es solo una parte de lo que se guarda. Dentro del archivo hay un bloque de información llamado datos EXIF: qué cámara o teléfono la tomó, cuándo, con qué ajustes y, a veces, exactamente dónde. Rara vez se ve, pero está ahí.
Saber leerlo es útil para fotógrafos que quieren aprender de sus tomas, para quien verifica una foto y para cualquiera que cuide su privacidad.
Qué son los datos EXIF
EXIF significa Exchangeable Image File Format. Son metadatos, es decir, datos sobre la foto y no parte de la imagen en sí. Las cámaras y los móviles los escriben automáticamente al pulsar el disparador, y los programas de edición pueden añadir más después.
Qué puedes encontrar
Estos son los campos que más se consultan y lo que indican.
Cámara
- Marca y modelo: el dispositivo que tomó la foto.
- Objetivo y distancia focal: lo abierta o cerrada que era la toma.
Ajustes de captura
- Tiempo de exposición (velocidad de obturación): se muestra como fracción, por ejemplo 1/125 s. Las velocidades rápidas congelan el movimiento; las lentas dejan entrar más luz.
- Apertura (número f): por ejemplo f/2,8. Un número bajo significa mayor apertura, más luz y un fondo más desenfocado.
- ISO: la sensibilidad del sensor. Valores altos ayudan en la oscuridad, pero añaden ruido.
Fecha y hora
- Fecha de captura: cuándo se pulsó el disparador según el reloj del dispositivo. Si el reloj o la zona horaria eran incorrectos, este valor también lo es.
Detalles de la imagen
- Dimensiones, orientación y espacio de color.
Ubicación
- Coordenadas GPS: presentes si la ubicación estaba activada para la aplicación de cámara. Es el campo con consecuencias para la privacidad.
No todas las fotos tienen todos estos campos. Las capturas de pantalla, las imágenes guardadas de redes sociales y muchas descargadas tienen poco o nada, porque los datos se eliminaron por el camino.
Por qué conviene revisarlos
- Aprender fotografía: ver la apertura, la velocidad y el ISO exactos de una toma que te gustó te dice qué repetir.
- Comprobar el origen de una foto: el modelo de cámara y la fecha pueden ayudar a juzgar si una imagen encaja con la historia que se cuenta. Son pistas, no pruebas, porque los metadatos pueden editarse o eliminarse.
- Proteger tu privacidad: antes de compartir una foto, puedes comprobar si revela dónde vives o trabajas.
El lado de la privacidad
Si una foto contiene coordenadas GPS, cualquiera que reciba el archivo original puede leerlas. Muchas plataformas eliminan los metadatos al subir, pero no todas, y enviar una foto directamente por correo, por transferencia de archivos o como documento suele conservarlo todo. Si encuentras datos de ubicación en una foto que vas a compartir, puedes quitarlos con el limpiador de metadatos, y nuestra guía para eliminar los datos GPS de las fotos explica por qué importa.
Cómo ver los datos EXIF en tu navegador
- Abre el visor EXIF.
- Suelta una foto. El visor lee archivos JPG y PNG; si sueltas otro formato, te lo dice en lugar de mostrar un resultado vacío engañoso.
- Lee los detalles agrupados: cámara, ajustes de captura, fecha, imagen y ubicación.
- Si hay datos GPS, verás un aviso claro. Se muestra un enlace a un mapa, pero no se abre nada hasta que hagas clic.
- Opcionalmente, despliega la lista completa de etiquetas para ver cada campo del archivo.
Todo se lee en tu dispositivo. La foto nunca se sube, que es la forma correcta de inspeccionar una imagen que quizá no quieras compartir con nadie.